Bajo la sombra de los pinares abulenses
Perdón por ese título un puntito cursi que le he dado al post; Pero qué le voy a hacer, si es el que Miguel Ángel Delgado le ha puesto a la ruta que hecho hoy. Ya sabéis, sacada de este libro.
Lo primero de todo: Señor Delgado, me ha engañado Usted. En su ruta pone 33 kilómetros, para un desnivel acumulado de 500 metros. Mi cuentakilómetros dice 39.13 km, y un desnivel acumulado de 859. Vale que me he perdido dos o tres veces, y vale que justo el diámetro de mi llanta no viene (así que mide pelín de más), pero Usted también me hizo creer que la ruta era dificultad Media, y yo hoy he sufrido por encima de la media.
En fin, reprimendas aparte, hoy probaba en serio mi nueva bici. Va muy bien, no me pudieron poner el Shimano Ass Rocket que yo les pedí para subir cuestas, pero se nota sobre todo la suspensión (la vieja no tenía), y el menor peso. Para bien y para mal. Para bien, es más fácil pillar cadencia subiendo. Para mal, en las cuestas abajo yo me desentendía del pedaleo, y ahora tengo que insistir para coger velocidad.
Y como siempre, he acabado la etapa como el rosario de la Aurora. Me he perdido, y he acabado en un enorme viñedo, sin sombra, a las 2 de la tarde (por mucho que madrugues, son casi 2 horas desde Madrid), deshidratado, y arrastrando la bici. Por supuesto, los 2.5 litros de agua que llevaba me han durado "na", y luego no se podía reponer. Señores científicos: Tanta I+D y tanta historia… Yo les propongo que inventen el destiltraje. Eso sí que iba a ser útil, no me iba a deshidratar nunca más!. (Perdón por el guiño frikazo)
En fin, que yo lo que le voy a pedir a los Reyes Magos, o al niño Jesús, o a la posición celestial que me atienda esta noche, no es ser una máquina con la bici, ni subir airoso grandes cuestas… es sólo acabar las etapas con dignidad. Nada más que eso.

