¡Qué fracaso!
De vez en cuando me vienen las dudas de si estoy realmente preparado para hacer el Camino. Para muestra, el botón de hoy.
Por ciertas razones no podía ir a casa después del trabajo (algún día os contaré lo de la señora que limpia en mi casa, Ucraniana, que me da besos porque me llamo igual que su hijo). Así que dejé la bici en el coche, con la mejor de las intenciones, irme a hacer una ruta no demasiado complicada. "Por la costa del Pantano de San Juan", se titulaba.
Cientos de preparativos, como siempre (era más fácil cuando, simplemente, cogía la bici y ya está). Una horita conduciendo, y llego al sitio. A las 5 de la tarde, como 35ºC. Monta la bici, cámbiate de ropa.. y empieza a pedalear. En el papelito de la ruta pone "Comienza una larga subida". Joder, sí que es larga… Uf como pega el sol… Ay que ya me he bebido un litro de agua y sólo me queda medio.. esto no debe ser muy sano… nada nada, me doy media vuelta. Total: que a los 3 kilómetros, cuando llevaba 150m de subida vertical, me rajé. De manera vil y cobarde.. ¡sin paños calientes!. No me quedaba demasiado para llegar a la primera cima, pero ni en eso me esforcé.
Y es que… no tengo ninguna capacidad de sufrimiento :o(. Pongo en un lado de la balanza el orgullo de llegar arriba, y en el otro lado el agua fresquita que tengo en el coche… y pabajo sin frenar. Vaya en mi descargo que 35º no es la mejor temperatura para andar haciendo esfuerzos, y que en el Camino no voy a estar en esas condiciones (sept - oct), pero amos… ¡que ya me vale!
Para castigarme, me fui al parque a hacerme 30km de subidas y bajadas de colinas. Al final, sumando todo, fueron 250m verticales. En fin, que preparado físicamente seguro que estoy, no hace falta ser un madelman para hacerse el Camino en 14 etapas, pero… ¿mentalmente? ¿Tengo ganas de sufrir y de sufrir?
Por lo menos tuve la decencia de no papearme el sandwich y la fruta después del tremendo esfuerzo de 6 km


Esto me recuerda aquella intentona de bajar al gimnasio “a las 7 de la mañana”… juasjuas!!. Un miserable día y ya nunca más se supo.
El tema es que haciendo el camino… chico, te jodes y pedaleas. No vas a pedir un taxi para volver a casa, ¿no? (no, ¿verdad?). Ni el primer tren. Anda, venga, si te anima hacemos como en la marcha de Asprodes (así se llamaba en Salamanca la marcha en beneficio de deficientes psíquicos), que buscabas “patrocinadores” que te pagaban (o mejor dicho, pagaban a Asprodes) en función del número de kilómetros que acabasen…
Comment by Consultor Anónimo — August 27, 2006 @ 11:58 pm
Jejeje en Logroño esa marcha y la asociación se llama “Aspace”, y es exactamente el mismo concepto. Lo de los patrocinadores no es mala idea, mira toa la gente que se da la vuelta al mundo viviendo de esas cosas… Autraño lo pienso.
Lo que me da miedo de las primeras etapas es que, como sabes, tengo la familia en Logroño. Sería tan fácil una llamadita, “anda, que me rindo, que a quién quiero engañar, venid a buscarme”… Mi objetivo es hacer con total dignidad las tres primeras etapas, Roncesvalles, Pamplona, Estella, Logroño. Hasta ahí, manteniendo incluso buena cara, y entrar triunfal en la ciudad a lomos de mi burra particular.
Luego ya puedo sufrir y lloriconear todo lo que quiera, que ya da igual… ya nadie me ve!
Comment by Ale — August 28, 2006 @ 9:15 am