Ahora… esto que os cuento
Ese título tan raro es mi propia respuesta a la pregunta que me hacía en el anterior post. Si has cometido la desfachatez de no leerlo, te lo resumo: Este blog lo creé para contar, a quien le interesase, el Camino de Santiago que planeaba hacer. Lo recorrí, lo fui contando supliendo la ausencia de talento con puntualidad y dedicación, y una vez terminado el Camino, encuentro el blog obsoleto y "desespinadorsalizado".
La decisión que me habéis ayudado a tomar entre todos, queridos y fieles comentantes, es la de congelar este blog para cuando decida retomar el Camino. Para cuando vuelva a tener sentido escribir bajo el auspicio de la palabra Ultreia, y para cuando vuelva a ser válido el juego de palabras de Mis ideas "peregrinas". Ahora mismo, me sobran las comillas.
En fin, nos conseguiremos un nuevo canal para hablar, con la esperanza de que la "conversación" surja. Hay que pensarle un título, que las criaturas no pueden nacer sin nombre. Lo primero que se me ha pasado por la cabeza es, ya que estas han sido "Mis ideas peregrinas", el nuevo ha de tratar sobre mis ideas no-peregrinas; ¿Cómo diríais eso de forma sexy?. ¿Qué os parece a vosotros que es el contrario de "peregrino"?. ¿Mis ideas acomodaticias? ¿Mis ideas estáticas? ¿Mis ideas sedentes? (huy este último me ha gustado). ¿Mis ideas sedentarias? ¿Mis ideas yacentes? ¿Mis ideas quedas? ¿Mis ideas establecidas?. Os agradecería muchísimo una pequeña reflexión en forma de comentario :oD. Ya sabéis que a mi esto de los blogs nunca me pareció una conversación: Llevadme la contraria.
Hasta que tenga un nombre, le llamaremos "El Blog del Brillante Despliegue de Sinónimos", en honor a la exhaustiva lista que os he dado. Creo que al final se me ha notado que me estaba chuleando un poco. BBDS. BeBe De Ese. La cosa es que también me gusta bastante como nombre. Me da que tenemos un ganador. :oD.
Además, tal vez abra por ahí otro blog de ficción. Tal vez me invente un personaje que postea, o tal vez simplemente me invente una vida más literaria para mi (la que tengo no está mal, pero os aburriría). Al más puro estilo del Aspirante a Jefe, serie que por cierto yo disfruté un montón (¡Truman, a ver cuándo resucitas al personaje!). Pero si finalmente lo hago, tendríais que buscarme… que yo nunca reconoceré en público dobles personalidades.
En fin. Tenéis un montón de deberes y cosas sobre las que opinar. Si os he hecho pensar quince segundos sobre nombres ingeniosos y os he despertado una neurona, me voy a la cama contento :oD. La foto, de Mareen Fischinger.

Qué pregunta tan abierta y tan directa. En tres palabras y un montón de símbolos de puntuación planteo mi miedo del escritor (bueno, del juntapalabras) al folio en blanco. En este caso que no hay folio de por medio, se debería llamar el miedo del blogger a la ventana de edición rica en blanco.
Vaya, qué título más feo le he puesto al post. Pues no te creas; Me he pasado un rato pensándolo. Y he desechado otros porque me sonaban peor: "El olor del Camino". "Así huele el Camino"… ¿Se os ocurre a vosotros alguno mejor? ¿Por qué la palabra "olor" trae connotaciones siempre a "mal olor"?. Bueno eso será para otro post (o para ninguno), que divago.
Uno de los posts que tengo pendientes después de hacerme el Camino es contaros qué tal me había ido con el equipaje, visto que
Antes de contaros más cosas, me gustaría que me echarais una mano para organizar las fotos del Camino. Yo nunca había tenido cámara digital, con lo que ahora me encuentro con tropecientas fotos todas juntitas en una carpetita, y sobre las que sólo conozco el día que las disparé.
Ohhhh. Se acabó. Ya estoy en Santiago. La alegría de llegar creo que no llega a compensar la pena de que esto se haya acabado ya, de que en dos días vuelvo a tener la corbata al cuello… En fin, os cuento lo de hoy.
Agua, agua y más agua. Ese es el mejor resumen para la etapa que me ha tocado pedalearme hoy. 7 horas pedaleando bajo el agua, a ratos fina, a ratos no tan fina, a ratos abiertamente chaparrona. La bolsa del manillar ha calado un montón; a ver, es como vestirse uno de impermeable perfecto y tirarse a una piscina. Tú dirás si calas o no. Os lo cuento. No sé qué tal quedará porque esto está en Linux y no tengo los botoncitos habituales de "edición rica"… Pues eso, que salí de Sarria y de la comodidad ya con algo de lluvia. Pensé yo, igual no es para tanto, igual sólo dura un rato… igual resulta que no es octubre en Galicia, y se pone a hacer un sol tremendo, igual se me cae la MIR encima… Iba el Camino por una Carballeira, es decir, un robledal, de árboles antiguos y con caprichosas deformaciones. O eso me parecía ver a mi debajo de la visera del casco. Las corredoiras (caminos peatonales por el bosque) estaban completamente anegadas, así que más bien fueron nadadoiras. Los kilómetros pasaban muy lentamente, por lo difícil de avanzar con el agua, el barro y el viento. Además, ahora hay hitos que te marcan la distancia que te queda a Santiago cada 500m, con lo que parecía una lenta cuenta atrás. Siempre subiendo, despacito, pero subiendo. El "paisaje urbano" ahora consiste en una larga sucesión de pequeñas aldeas y núcleos de población, apenas cuatro casas cada una, pertenecientes a Consellos (Concejos), con sus gallinas por el Camino, sus hórreos y sus 0 fuentes para repostar agua (sí, sí, pues abre la boca y coge la que cae..) Así, he acabado llegando a Portomarín, que también me ha sorprendido. Parece que el pueblo entero quedó anegado con la construcción del Embalse de Belesar, en 1962, pero como ahora hay tan poca agua (quién lo diría), se ven los esqueletos de las antiguas casas, e incluso los restos de un puente. Queda muy fantasmagórico. Lo que ya no hice fue subir a conocer el "nuevo" Portomarín.. Ese rato fue el único que no llovió. A lo mejor por eso me gustó el pueblo… La foto es de los alrededores, pero la he cogido de por ahí porque aquí no hay USB a la vista, y además he echado dos fotos en todo el día.. Después de pasar Portomarín y seguir un rato más con el Camino entre bosques y por corredoiras, se pasa a un sendero habilitado paralelo a una carretera nacional, subiendo nuevamente, hasta llegar a Ventas de Narón en que por fin se puede bajar a gusto hasta Palas de Rei, siempre bajo el intenso chaparrón. En el hotelillo se han reído mucho de verme entrar como una sopa, me han dicho que mejor guardo la bici a cubierto "por si se me moja" :o/, y me han llevado a una cuerda de tender para la ropa que llevaba puesta. ¡Cualquiera diría que, siendo gallegos, no han visto nunca a un tipo empapao!. Y como me véis muy en forma, os paso informe de daños: Hali-butt: Ni siente ni padece. Contusión por la piña de ayer en el "bajo costado". Dolorcillo en el talón derecho, no sé si por la caída o de cansancio acumulao. Dolorcillo en ambas manos, de apoyarme en ellas en las bajadas. Cuadriceps bastante cargaditos. Se me suben a veces los gemelo, y lo que es más raro, los dedos de los pies. Y… bueno, creo que por hoy ya está bien de lloraros. Mañana… ¡el gran desenlace!. ¿habrá bailecito? ¿no habrá bailecito?
Segunda crónica del día. A ver qué tal se me da, yo mientras esté aquí sentado en esta cómoda y ancha silla en vez de en el torturador sillín, os pego todas las crónicas que queráis.
Lo primero de todo, muchas gracias de nuevo al Juannillo por ejercer de bloguero delegado ante mi imposibilidad material de comunicarme con vosotros como me hubiera gustado. Qué le vamos a hacer; Las pallozas, ni las más modennas tienen ADSL. Lo más tecnológico del pueblo eran los tejados, que eran todos de ADOBE. Ja - ja - ja. ¡La risión!. No, no pienso explicar el chiste :oD.
Se siente chavales! Hoy no hay respuesta a comentarios ni crónica! Hoy sólo croniquita para deciros que estoy en cebreiro, en lo que parece la cima del mundo, y al que lo discuta, que se lo suba con la bici. No hay conexión, y me gusta mi blog, pero no tanto como para seguir al siguiente pueblo.
Ufff… ¡Hoy sí que la he gozado! Hoy no os voy a contar nada de monumentos (Qué bien, un descansito, ¿eh?), porque la bici ha sido, por fin, la protagonista del día.
Y hoy, de regalo, otra foto. Es un tipo que ha subido al mismo ritmo que yo, más o menos. Iban él y su mujer, ambos con estas bicis tan chanantes… Hombre, cómodo desde luego parece, esto de ir tumbao en la bici debe venir bien para esos dolorcillos que se sufren ahí detrás… pero también debe ser muy cansado, ¿no?. No puedes cargar tu peso en la pedalada…
Qué peligro tiene León en fiestas… Ayer tuve ruta turística con el Cortapedos y su señora. También tripero confeso y reconocido por el resto de la comunidad, anduvimos probando un par de cosillas por el Mercado Medieval y por el barrio del Húmedo, en la zona vieja de la ciudad. Unos talos, unos choricillos, unas morcillitas, unos churrasquitos… normal que a las 10 se me juntara el cansancio del Camino y el grumo de colesterol que me subía por la vena del cuello y tuviera que irme a hacer la digestión a casita…
Otra etapa leonesa (Lleón Llibre, Lleón sin Castilla… no he parado de ver pintadas hoy) más que echarme a las alforjas. Otra etapa de largas llanuras, esta vez atravesando el Páramo de León.