Etapa 12. Cebreiro - Sarria
Segunda crónica del día. A ver qué tal se me da, yo mientras esté aquí sentado en esta cómoda y ancha silla en vez de en el torturador sillín, os pego todas las crónicas que queráis.
En Cebreiro, a las 8 de la mañana hacía un frío tremendo. Tremendo para esta época, quiero decir, y por tanto, para el ánimo del peregrino, que se piensa que todavía estamos en Septiembre y que en algunos sitios del Sur se puede ir a la playa. Vientecito cortante a 6º (sí, sí, el termómetro del cuentakilómetros sí funciona), tanto, que hoy me voy a comprar unos guantes "enteros" y algo para las orejillas…
La primera sorpresa desagradable del día, hay que subir otro poquito. ¿Cómo es posible, con todo lo que subí ayer? Bueno, pues todavía te quedan otros 150m verticales hasta el Alto do Poio, que entre las carreteras, y senderitos complicados, más o menos se alcanzan sin mucho dolor. Allí me adelantaron tres ciclistas, con los que empecé la bajada. (De Vitoria, Bergara y Bilbao… qué afición que tenéis por ahí). Pero fui muy poquito con ellos, porque iban como motos de trial por los senderos todos llenos de piedra y de grava suelta, y sobre todo, no se cortaban a la hora de adelantar caminantes.. y yo soy un peregrino respetuoso, cuidadoso y sostenible que prefiere frenar antes que asustar (aunque asusto de todas todas).
De todas formas, a lo largo de la larga bajada todavía les pillé tres veces, una por un pinchazo, otra porque a uno se le movían las alforjas, y otra porque se pararon a echar la foto. Y eso que yo iba tranquilamente mirando el paisaje cuando se podía…
En fin, la bajada, una gozada. Muy trialera pero ciclable completamente, estaba en el punto justo en que vas un pelín acojonaete pero no tanto como para bajar a empujar. Atraviesa pueblos y más pueblos de casas de piedra y llenos de vacas y sobre todo, de "deshechos" de vaca de toda índole y consistencia; imaginaos lo que es pasar por ahí a toda velocidad; Llamémosle "el festival de las salpicaduras".
Luego, pasado Fonfría, me he piñao un poquito. Ya me había piñado una vez en León, en la ciudad, contra un bordillo (levanto la rueda para subirlo, calculo mal y baja demasiado pronto, y plof. La caída chorra del año), pero como no había sido nada, no os lo había contado. Esta vez fue bajando, atravesé un tramo en que las piedras estaban todas más sueltas de lo normal, y me patinó la rueda de adelante. Caí sobre un costado en una piedra grande, y en el otro costado se me clavó un poco el manillar. Así que me puse en pie un poco magulladete, me estiré, me eché agua en el raspón, cogí una castaña que había en el suelo de recuerdo, y seguí adelante sin mayor menoscabo de mi integridad.
Más adelante, tocaba una elección, ya que el Camino se bifurcaba. Según la guía, mis opciones era, por un lado, la carretera y un "gran monasterio benedictino" en Samos, y por el otro, San Xil, en un "entorno desbordante de pequeños bosques y praderías". ¿Qué cogí?. Opción B, claro, y cumplió las expectativas. La foto es de un par de casitas a la salida de San Xil.
De ahí hasta llegar a Sarria, otra subidita puñetera de 300m o así, como siempre dificultada por los complicados senderos, y de ahí, hasta la meta, un paseo. Podía haber seguido bastante, ya que he llegado a las 13:15 (tanta bajada tanta bajada)… pero luego me he dicho… ¿Y para qué? ¿tengo prisa?. Así que he lavado la bici y la he dejado en un taller para que me la afinen, que la pobre está ya un poco mal tras tanto barro..
Bueno. No quería decirlo hasta ahora porque reconozco que me da pena, pero ¡me quedan dos días nada más! 108 km me separan del Santo. Intentaré disfrutarlos lo más posible, y pensando que se acaba este viaje… pero que vendrán más…


VEndrán más, vendrán más… si no me equivoco vuelves a galicia antes de que acabe el mes de nuevo!! es muy chula esa etapa! joer! me acuerdo que en Triacastela me vi la final de futbol de las olimpiadas de barcelona y la medalla de fermin cacho todo junto!Espero que te vayas quedando tu también con recuerdos!
Comment by Anonymous — October 5, 2006 @ 7:26 pm
Pero que bien te lo estás pasando! Ya me estás dando mucha envidia. Al final vas a conseguir que me anime. ¿Vuelves directamente a Madrid, así, como si nada y ya está?
Comment by supernacho-tu-tutor — October 6, 2006 @ 12:24 am
Galicia es entrar en otro mundo, ¿verdad? Nada que ver con el pedaleo por Castilla. Es mucho más entretenido para la bici. Ya nos contarás los sube-bajas que te vas a cascar estos dos últimos días. Apúralos que, como bien dices, va quedando poco.
Comment by Julen — October 6, 2006 @ 6:09 am
[:D] Vaya monstruo, te caes, te levantas, y coges una castaña. Leyendo al principio, casi pensaba que te habías cogido la botellita de orujo y te habías metido un par de lingotazos… jejejeje.
Disfruta de lo poco que te queda, que después, en la oficina y con tu corbata lo echarás de menos.
Comment by juannillo — October 6, 2006 @ 8:54 am
Oye, y leyendo de tanto tu sufrir con las cuestas, ¿no será que con las paradas gastronómicas te has quedado un poco… foncebadón??
Truqui para los momentos esos en que ya estás arrojando la toalla: echa el culo muy atrás en el sillín e intenta pedalear “hacia adelante”, en vez de hacia abajo: las piernas se hacen y coges una marchita fácil que te permite aguantar los peores kilómetros…
Comment by Teto — October 6, 2006 @ 9:41 am
Cada día que leo tu nueva etapa me da la sensación de que en vez de estar con menos fuerzas y más cansado, después de tanto esfuerzo y tantos días de viaje, es al contrario, te veo cada día más pletórico. No sé si será efecto del Camino, si les pasará a todos los peregrinos o es que tú eres un especimen raro, pero el caso es que te veo fenomenal. Ya estoy deseando que nos cuentes tu etapa de hoy, no sé qué haremos cuando se acaben estas cróninas diarias porque se pasa un rato entretenido. Mucho ánimo que ya no queda nada.
Comment by vero — October 6, 2006 @ 11:34 am
ya vas llegando a la recta final, y las fuerzas no te flaquean. ¿será que el santo te está ayudando? realmente hay q reconocer q estás muy en forma. con el fondo q tienes ahora te hacias 3 pachangas del Colegio Mayor sin sudar!!
Comment by Jaime — October 6, 2006 @ 2:56 pm
¡Por fin tu crónica que ya parecía que Cebreiro había podido contigo?Pero no, has salido más triunfante y con el pecho más hinchao.¡Ole los campeones¡
Comment by grabi — October 6, 2006 @ 2:56 pm
@Anónimo. (¿Cortapedos?). A ver si hacemos bien los deberes y ponemos el nick!. Jjeje pues vaya recuerdos los tuyos, de ver la tele en sitios..
@supernacho. Haberte animao a acompañarme por Pamplona y Logroño y demás… ¡Ah! Te rizas como puedas. Llego mañana, cojo la Compostela, le hago la rendida visita al santo, y sí, el domingo me vuelvo a Madrid..
@Julen. Sí, hoy ha habido mucho sube y baja. Muy entretenido, pero también bastante cansadito… bueno, la de mañana ya es sólo “media”…
@Juannillo. La verdad es que leyéndolo, el mecanismo mental es preocupante. Me caigo, me levanto, cojo una castaña del suelo. ¿?¿?¿?
@Teto. Como ese truco funcione, jamás te perdonaré habérmelo dicho “después”… Y sí, pa mi que vuelvo del viaje con algún kilillo.. ¡juas!
@Vero. No os lo cuento porque hay cosas más importantes, pero la verdad es que voy siendo un rosario de pequeños dolorcillos, aunque espero que ninguno me impida seguir… Pos hoy los cuento, hombre!
@Jaime. No, no, nada de fondo, pedaleando se pasa, pero en cambio, caminar cuesta bastante… como para ponerme a correr estoy ahora…
@Grabi. Nada de poder conmigo. Hubiera llegado arriba como fuese. Subiendo pensaba cosas como… anda que si pasara un taxi ahora.. o.. mira que si se me cae la bici por este barranquillo y tengo que bajar por ella y volver a subirlo todo…
Comment by Ale — October 6, 2006 @ 7:13 pm
Debiste elegir Sarria. Es el Camino original, y es sólo un pequeño tramo de carretera, luego es seguir el curso inverso Oribio en las más bellas corredoiras de toda Galicia.
Comment by Astro — October 15, 2006 @ 6:39 pm
Perdón, quise decir “Samos”, no “Sarria”.
Comment by Astro — October 15, 2006 @ 6:40 pm