Etapa 2. Unquera - Ribadesella
Abandonando con gran pena la comodidad del campamento base que tuvimos montado en Unquera, comenzamos desayundando unas buenas corbatas, con su energético hojaldre, en una de las muchas cafeterías que reclaman como suyo el invento del producto… La verdad, a mi me saben todas buenas, las originales y las copias…
Decidimos ir hacia La Franca directamente, saltándonos el repecho gratuito que pasa por Colombres; Juannillo y yo ya habíamos estado el día anterior en la etapa de descanso, y Nacho se lo conoce de sobra. Su Casa de Piedra, su Archivo de Indianos, blah blah.
Pedaleando a ratos por la general (lo que no "presta" nada, como dicen por aquí) y a ratos por criminales senderitos de esos que hacen interesante el camino, llegamos a un pueblo bien bonito y que yo no conocía, pese a haber pasado por delante miles de veces: Pendueles. Ahí cogimos un camino alternativo al Camino original, recomendado por las guías, una senda peatonal que bordea toda la costa hasta Llanes, sin cruzarse en ningún momento con la carretera, pasando por bosquecitos de eucaliptos.
Un muy bonito paseíto, con la Sierra del Cuera de fondo (es la de la foto), que culminó con el repechín del Mirador de Andrín, que es un saliente en la costa con profundas vistas a ambos lados (mereció la pena). Además, algún que otro sube y baja exigente, pero en fin, nada que vayamos a contar a nuestros nietos.
Ya casi llegando a Llanes, después de evitar de nuevo la tentación de llegar rápidamente por una comarcal en vez de por el senderito trazado, tuvimos tremenda sorpresa; En lo mejor de una bajada, de repente, el Camino se llenó de gente, todos con sus mejores galas. Llegamos a una ermita muy pequeña, y por el Camino subían primero una cuadrilla de gaiterus, y después, subían a la Virgen, con un manto de hortensias, y con un montón de panes redondos colgando; Es la subasta del Ramu, que es muy tradicional por estos sitios. Lo estuvimos viendo y escuchando un rato, pero sobre todo estuvimos imaginando qué hubiera pasado si nos ponemos a bajar flechaos y nos encontramos a la Virgen con todo su acompañamiento a la vuelta de una curva… hubieran volao los Ramus por los aires… y las hortensias… y las gaitas…
Como escribo con un día de retraso, ya se me van olvidando las cosas, en concreto, desde Llanes a Ribadesella, recuerdo mucho caminito, y sobre todo, recuerdo las tremendas lentejas que nos apretamos los tres tripoturistas en Naves, donde además vimos por primera vez en el Camino cómo la camarera escanciaba la sidra mirando al tendido como Brian Laudrup al dar un pase; Estuvimos todos de acuerdo: "¡Es una Diosa!" :oD.
Al fin, llegada a Ribadesella, y ningún albergue disponible (ni indisponible), el primero, en San Esteban de Leces, a 5 kilometrillos. Cerca, si no fuera por la tremenda sorpresa que nos deparó el Camino; dos de esos kilómetros tenían desniveles continuados entre el 15 y el 20% (para el que no sepa si es poco o mucho… es… MUCHO). Sudando a mares y maldiciendo nuestra negra suerte, llegamos al albergue, donde nos acogieron muy amablemente; la cosa cambiaría más tarde, pero eso os lo cuento en la siguiente crónica. Es muy protagonista de la misma la palabra "ronquido" :oD


A las vírgenes hay que respetarlas. Las prisas son malas consejeras. Mejor suave suave. Mira que pensáis mal…
Comment by Julen — July 18, 2007 @ 6:28 am
Qué chulo lo de la subasta del Ramu!, eso sí, si hubierais bajado escopetaos posiblemente la virgen hubiera volado pero mejor no imaginar cómo hubierais acabado vosotros. Faena lo del albergue de Ribadesella pero estais fuertes así que ánimo. La Franca, qué sitio tan bonito…
Comment by vero — July 18, 2007 @ 8:37 am
Eres un ignorante.. el que daba pases mirando a la grada era michael laudrup y no brian que siempre fue el hermano malo!! como tú en tu familia más o menos… se nota que no pasaste de ser portero en el 3ºC…
Comment by Isra — July 18, 2007 @ 6:56 pm