Etapa 4. Oviedo - Tineo
Iba a poner que vaya etapa sufrida, pero como la de hoy lo ha sido más… Creo que voy a comenzar todos mis post con "vaya etapa sufrida".
Esta fue una etapa de algún que otro sinsabor. Hubo de todo. Carreteritas muy agradables, como la de salir de Oviedo, que ascendía paulatinamente, en pequeños repechitos, dando descanso a las doloridas piernas de estos peregrinos. Hubo también dos caídas (dos), ambas protagonizadas, como no, por el Chache. Primero bajando por un camino de guijarros y barro, se me metió la rueda en una rodada, y ya no puede salir; menos mal que me dio tiempo a frenar la bici un poco antes de que se quedara atrás. Caí en un sitio mullidito, y del informe de daños sólo resultó un poco torcido el hombro izquierdo. Cuando me quedo frío me molesta algo, pero nada que me vaya a alejar del Santo.
La otra piña fue de esas tontas, te quedas parado en un sitio con desnivel lateral, quieres apoyar el pie que te queda cuesta arriba, pero se te inclina la bici para cuesta abajo y no te da para poner el pie. Esta, aunque estaba clavado, dolió un poco más, porque me cayó la bici encima, y yo caí en un montón de piedras y (ay) ortigas. Un ligero huevo en la espinilla. No pasa na. Toda la pierna ortigada. Eso ya jode un poco más :oD.
Otro rato que sobre el papel debería haber sido duro, pero no lo fue, fue subiendo el puerto de la Espina; estando abajo Juan y yo, y mi hermano un par de curvas más adelante, se me volvió a romper la cadena; Adivinad quién llevaba el tronchacadenas (vamos, la herramienta para arreglarlo) y el movil desconectado. Digo que debía haber sido desagradable, porque nos tocó caminar durante 10 km empujando las bicis, pero fue por una carreterita con buen firme, subiendo, pero sin un desnivel demasiado gordo, así que casi fue un descanso de nuestra parte más dolorida, de nuestro centro de gravedad, que agradeció el paseíto y el no estar montado en ningún duro sillín.
Lo que sí definitivamente fue feo fue la llegada a Tineo, tarde por mi avería, lloviendo, por una carretera apestosa llena de coches y camiones, con niebla, cansaos, doloridos… ¡Ay! que este peregrino sufre bucho. Además, el albergue lleno (era una sala con 24 literas); nos ofrecieron dormir en el suelo, pero entonces sí que nuestros ronquidos iban a ser alucinantes. Y 24 peregrinos cabreados dándonos con la almohada iban a ser muchos.
En fin, etapa 3/4 bonita por caminitos agradables, un poco dolorida por las dos castañas, con un paseíto de 10 km, y fin de etapa prescindible, en que sólo teníamos ganas de llegar y llegar y ya.


Esas caídas en parado son muy puñeteras, Ale. Ten cuidado.
Comment by Julen — July 20, 2007 @ 6:24 am
Jo!, intento ponerme sería al imaginar tus caidas pero es que no puedo, me entra una risilla malvada…, sobre todo la segunda de ellas. De esas creo que hemos tenido todos y además del golpetazo se te queda un poco cara de tolain (jeje, expresión de Olatz)por lo tonto de la caída. Me parece que este Camino está resultando más duro no? pero con buena compañía todo se lleva bien. Por cierto, joer con Nacho no? me refiero a que al lado de él no sois nadie en la bici.
Comment by vero — July 20, 2007 @ 8:12 am
@Julen: He tenido un par de amagos más de caerme igual, pero he desarrollado lo que yo llamo el paso de la paulova; cuando estoy en el equilibrio precario paso el pie por encima del manillar, y ¡hop! caigo con los dos pies. Y eso que le he quitao los automáticos a la bici, verás como se los vuelva a poner..
@Vero: Oyes oyes tanto como nadie… :oD. Sí, la verdad es que el tío está cachitas, no veas como tira parriba. Y de tolai na, una mala tarde la tiene cualquiera. Seguro que peor lo pasaron las ortigas :oP
Comment by Ale — July 21, 2007 @ 11:03 pm