Etapa 0. Madrid - Piantedo
Qué gustico volver a escribir en este blog, es como volver a casita después de un anyo de vagar por ahí :oD
En fin, el primer día de nuestro viaje, sin gran cosa que resenyar, tal vez un poco accidentado, como todos nuestros comienzos. En primer lugar, el movidón de llevar la caja al aeropuerto a las 6 de la manyana (qué haría uno sin un hermano) El viaje, rápido, sin retrasos ni complicaciones, y las peazo cajas con las bicis llegaron justo a tiempo (aunque las dejaron ahí en medio, cualquiera podía haberlas cogido…)
Ya más problemillas hubo para volver a montar las bicis, que claro, venían desmontadas en las cajas; yo me cargué el cierre rápido de la rueda de atrás, el portabultos daba con la rueda, en fin, peripecias varias que fueron solventadas sobre la marcha. Entre Juan y yo nos completamos muy bien; él es muy manitas y yo soy muy manonas, así que la mecánica se la cedo siempre.
Con el coche, que ya llevábamos reservado y medio pagado desde Madrid, nos timaron un poquito (nos cargaron a los dos una peazo fianza que luego no nos devolvieron… ya veremos si lo arreglamos..) y una azafata de Hertz que era la amabilidad hecha trozo de carne: maaaal, tu permisi, maaaaal, no visa, no electrón, maaaal, el qui paga también conduchi! ays qué estrés de mujer.
Visita relámpago a Milán, el Duomo, la galería esa que tendrá un nombre y todo, y en marcha a Piantedo. Cerraban la oficina de Hertz a las 7, así que volando sobre la autostrada. Nos costó encontrarla y llegamos tarde, pero dio igual porque al paisano se la traía al fresco que le dejáramos el coche o no; de hecho, dijo que nos lo quedáramos por la noche para poder echarle gasolina por la manyana… a ver en qué queda todo…
En fin, Pizza a granel, hotelucho de carretera y a dormir prontito que hay que estar descansados :oD
No os pongo foto, que esto es un MAC y encima en alemán y me da mal rollo que me borre la tarjeta (bueno, mejor dicho, que la borre yo por paquete, que digo yo que el MAC no será tonto)
Ah que me olvido, también me pararon dos carabinieri con pinta de haberse caído de una peli de Jaimito porque estaba con las largas puestas y mientras las intentaba quitar iba friéndoles las retinas a todos los que venían; malditos coches de alquiler. En fin, me hice el tonto y el guiri, me dijeron que es peligroso ir con las largas porque molesto (:oS), me pidieron loh papeleh y me dejaron ir en pace…


Es lo bueno que tiene el extranjero para los turistas del primer mundo: que permite delinquir con cierta permisividad. No como les pasa a otros que no vienen del primer mundo, me temo. Bueno, a acumular calorías, que mañana las empezáis a desgastar.
Comment by Julen Iturbe-Ormaetxe — July 6, 2008 @ 5:23 am