Etapa 2. Salvaplana - Landeck
Dura etapa teníamos por delante, o por lo menos, yo nunca me había hecho tantos kilómetros como 135, así que tras copioso desayuno en el hostal de los mantelitos (tenías que verlos, tenían tapetitos de ganchillo por todos lados… urrrrgh!), nos hicimos a la carretera.
Salimos con solecito tímido pero agradable, todavía atravesando zonas de lagos de alta montanya de postal; había pequenyas islitas con sus cuatro pinitos en medio del lago, y se reflejaban perfectamente en el agua. Chulísimo. Lo que no sospechábamos es que el sol era tan tan tímido, que a los 15 kilómetros, en Saint Moritz, acabó de avergonzarse y dejó paso a una molesta y cansina lluvia. Pertrechamos los arreos en modo lluvia, es decir, el bolsito de adelante bien cerrado, los impermeables amarillos alrededor de la alforja, y nosotros mismos forrados de plástico hasta el cinturón (las piernillas, caladas de todas todas).
Como siempre con la lluvia, al principio molesta un montón porque pasas de un estado de bienestar relativo a otro en el que se te ha menoscabado este bienestar. Pero oyes… según te vas acostumbrando.. como que no se está tan mal.
Además, la etapa fue de grandes descensos (24 km/h de media, para ser la distancia que es, no está nada mal), en los que el agua te repiqueteaba en el casco, y en el que agudas agujas frías te golpeaban en las mejillas y en los labios, acentuando las sensaciones de la bajada.
En fin, que disfrutamos como enanos durante 135km (wow), en los que subimos 675m, y todos en repechillos. Pero los kilómetros volaban, desde luego cuesta abajo, es otra cosita :oD. Aún así, todavía tuvimos cierto acojonillo final, porque Juan decía que se le habían roto los rodamientos de la rueda de adelante… Yo que soy negado para la mecánica y no sabía muy bien lo que eso implicaba, trataba mayormente de empatizatar… jo tío… qué putada :oD.
Landeck, un pueblote de paso, sin más. Y mi primera experiencia con la comida Austríaca - alemana, un desastre; pedí un schneizer - Swizzer o algo así, y me trajeron un San Jacobo inside out, un San Jacobo deconstruido; Queso, jamón y filetillo, en lecho de patatas fritas congeladas… qué mal!


24 km/h de media con alforjas, ¡¡si es que vais como locos!! Que hay que ir despacito para disfrutar, ehhhh. Cómo sois los profesionales.
Comment by Julen Iturbe-Ormaetxe — July 8, 2008 @ 9:36 pm