Etapa 7. Linz - Melk
Después de una larga serie de cientocincuentas (que para nosotros, hoy por hoy, son como los ochomiles de los alpinistas), tocaba etapa más descansadita, de sólo 90 kilometrillos, que la verdad es que teniendo todo el día por delante, un buen firme, y la bolsita del manillar hasta arriba de schocolade, se hacen hasta escasos.
Además, la etapa se dio muy bien, como todas ultimamente, como siempre que hace sol (bueno, demasiado sol esta vez). Fue un largo paseo muy tranquilito, también con rato de barquito incluido, en el que nos dedicamos a disfrutar del buen día, a pedalear a buen ritmo como los Machacas en los que nos hemos convertido, y en la que le dimos el repaso completo a la discografía de Los Rodríguez (esto para que veais el nivel; hasta para cantar nos queda resuello).
Además recibí un montón de eseemeeses felicitándome por mi cumple (quién me iba a decir a mi que iba a cumplir los taipocos así, en Austria, montado sobre una bici, y gosando), así que todo perfecto.
Como véis, biciclísticamente, las etapas no dan para gran cosa, poco reto nos hemos echado a las espaldas este anyo; sólo kilómetro tras kilómetro de rodar, pasando por sitios superchulos eso sí, pero poca cosa para unos aguerridos tripoturistas que han sufrido los caminos destrozados del Camino de Santiago.
La llegada a Melk, en muy buena hora, pues serían como las cinco o así, así que aprovechamos para darnos una vueltita por la Abadía de Melk, imponente sobre el pueblito. Esta gente sabe cuidar sus monumentos, y sobre todo, sabe explotarlos de forma respetuosa. El pueblo está bien conservado, lleno de tienditas pijas y de resturantes con sus terracitas. Oye, y la gente es de un cívico que asusta. En las calles hay plantados manzanos cargados de manzanitas de estas pequenyitas. Pues ya tuvo que venir el de Logronyo para comprobar que efectivamente, eran comestibles, y que estaban en su punto.
Y como era muy pronto y ya estaba todo visto, nos dedicamos a celebrar mi cumpleanyos de la forma más tripoturista posible; brindando con tremendas cervezotas, que lo de sufrir sobre la bici está bien, pero también hace falta tiempo para reflexionar sobre lo divino y lo humano, y arreglar los problemas del mundo mientras unos tipos tocaban swing, y los correspondientes jubiladetes seguían el ritmo con la manita todo emocionados.


Como es posible que sea la segunda etapa 6? ;-) Yo tengo que revisarme todos los nombres de los pueblitos ;-)
Ya tá!!!
Comment by juannillo — July 15, 2008 @ 10:21 pm